Introducción
Lo que más llenó la vida y carrera de mi papá y lo que más dio satisfacciones, no fue ni la actuación ni “la cantadita”, fueron los momentos en los que convivió con toda esa gente a la que su comedia tocó su corazón.
Yo estuve ahí, con él, en algún aeropuerto, hotel, o en su yate de Acapulco. Cuando alguien lo reconocía, y se le acercaba, con gran sonrisa exclamaba: —¡Tin Tan, te vi en el “Rey del barrio”!, …donde le dices a Vitola que dabas clases “de violin” para decir que las clases de canto las dabas ¡gratis!, también en “Simbad el mareado” cuando todos te van correteando y te metes al coche que explota y sales volando y caes en una alberca donde Vitóla te saca de los pelos… y después…—
…La persona normalmente seguía y seguía…contándole a mi papá casi toda la película. Él, con mucha paciencia y después de oírlo y reírse juntos, de manera muy amable le interrumpía diciendo:
— Oye, oye, ; si yo ya vi la película… — y metiéndose la mano a la bolsa del pantalón, sacaba una libretita, pedía una pluma a quien estuviera cerca, firmaba una hoja, la despegaba y se laentregaba a la persona diciendo:
—Mira… con este autógrafo y tres pesos puedes subirte a cualquier camión de pasajeros (ese era el costo normal del pasaje), te bajas en un cine y al de la entrada le dices que yo te invité a ver otra de mis películas…—
—¿Y si no me creen Tin Tan?—
Mi papá volvía a meter la mano a la bolsa y sacando dinero se lo daba y lo despedía diciéndole:
—Ah!, pues con este billete pagas la entrada OK?, Agujeta!— La persona se iba feliz,complacido.
Para mi papá, la gente era lo máximo; la vez que tuvo un negocio en el D.F., un Centro Nocturno llamado “El Satélite de Tin Tan”, después de haber invertido dinero, contratado empleados, la variedad y llevar, junto con su socio toda la administración del lugar; en cuestión de un ano todo se le vino abajo. Sencillamente no tenía corazón para dejar que nadie pagara la cuenta. Se iba de su trabajo del teatro a su cabaret y en cuanto llegaba, saludaba a cada mesa, amigos, conocidos y a todos les decía lo mismo: —¡Fírmale mi hermano!, no te preocupes por nada— El absorbía todos los gastos…
Así era mi papá… Recuerdo cómo le divertía estar con la familia, sus hermanos, su gente,incluyendo a algunos amigos de otros países; el gozo que sentía cuando escuchaba sus diferentes acentos, sus ritmos musicales, los observaba fascinado y se detenía a admirar sus rasgos físicos, su personalidad, para, de ellos tomar detalles que le ayudarían a enriquecer los personajes que interpretaría en sus siguientes películas. Él se sentía en deuda con ellos aunque no lo supieran y esto hacía que quisiera devolverles algo a cambio; su talento.
Hoy, a 100 años desde su nacimiento, decir “Tin Tan” sigue dibujando una sonrisa en el rostro de la gente. Su personaje Pachuco sigue siendo emblema de modernidad, actitud y talento. Y su comedia sigue dándonos la dosis de buen humor, hilarante y única que siempre lo caracterizó.
Tin Tan es sinónimo de alegría y motivación, actitud que aprendí dentro de casa, al lado suyo y de toda la gente a la que quiso y amó. Después de todo un siglo desde su nacimiento en 1915, su legado artístico y su calidad humana son dignos de recordar y que el nombre de “Tin Tan” siga sonando por el próximo siglo, el que le continúa, y por los que han de venir…
6 Comments
Saludos para usted con todo respeto señora Rosalía,de verdad que emoción escuchar anécdotas que vivió con su padre ,el gran maestro don Germán Valdez nos hace sentir una gran emoción y sentimiento de nostalgia al recordarlo con gran cariño.
Un personaje especial, un actoraso, un cantante muy especial, un homurista fuera de serie, un gran bailarín, a mi en lo especial me encantan todas sus películas.
Me gustaría tanto ir Acapulco y bailar una de sus canciones, en la orilla de la playa sentir ese romanticismo con la cuál cantaba en sus canciones y estar tan enamorada 😍😘🥰
Mi abuelito siempre me cuenta cómo una vez conoció a Tin tan: mi abue y un amigo suyo no tenían trabajo y, estando afuera de los estudios churubusco, se lo encontraron y le dijeron “oiga don Germán, no tenemos chamba”, a lo que Tin les dijo: “¡…Pues pónganse a trabajar!”, y mientras hacía ademanes de regaño paternal, le dio $5 a cada uno, seguido de un amigable coscorrón, para luego rematar con “agujeta, ¡y encuentren trabajo porque no les voy a vivir para siempre!”.
Esta anécdota me gustó mucho. 🙂
Es maravilloso este link para recordar al gran TIN TAN, fue mi amor platonico, todas sus peliculas me encantaron, pero hay una que todavia me rio al revordarla, el “mitotero o el chismoso” no recuerdo muy bien cual nombre es, a TIN TAN en vida no se le ofreció premio alguno, pero lo mejor es el amor y el cariño que le tenemos muchisima gente de muchos paises. Un aplauso por usted Rosalia y por su mamá por regalarnos esta pagina. Su mama canta delicioso.
Que linda historia, gracias por compartir.