Un Pachuco en el Aire
Mi papá tenía algo así como una cámara fotográfica instalada en el cerebro y parecía que todo lo que veía, lo percibía y fotografiaba con la más alta resolución. Igualmente lo que escuchabapor la radio, leía en los periódicos o veía en los diferentes promocionales de su época, lo iba seleccionando y grabando para, sin afán de tratar de cambiar el mundo; sí transformarlo a su gusto. Remediaba lo irremediable por medio de la parodia, actividad que desde niño se estilabadentro de la familia Valdés como su forma de entretenimiento cada fin de semana; reunirse los nueve hermanos para platicar de lo que habían hecho durante la semana, para luego disponerse a hablar de las más recientes noticias sobre la guerra, la vida y obra de las celebridades del cine del Hollywood de la época, lo último sobre gente conocida y hasta de los descalabros sociales de algunos dirigentes de la política mexicana eran temas que, satirizaban como solo ellos sabían hacer. Los Gómez-Valdés (apellido de origen) lo convertían todo en temas llenos de dinamismo,algarabía y juego y se la pasaban de lo mejor en sus reuniones familiares.
Cuando visitaba la casa algún incauto, ya fuera vecino, pariente, amigo, conocido de mis abuelos o quien fuera, pagaba un alto precio por entrar a “territorio Valdés” pues no faltaba quientomara la iniciativa, se levantara de su asiento y lo siguiera para imitar su caminado, su forma de hablar, su atuendo, rasgos físicos, de personalidad, etc. y si alguien lograba una buena imitación del individuo; de inmediato lo celebraban, aplaudían y lo festejaban como si fuera la cosa más memorable del mundo. La pobre víctima tenía que unirse a dicha celebración conformándose contener que reírse de sí mismo, lo que siempre valía la pena asumir por lo divertido del momento y la gracia con la que se mofaba toda la familia Valdés. Podría decirse que la formación en su casafue lo que le permitió a mi papá forjarse una profesión futura, sin siquiera proponérselo.